Por Billy Gates.
 |
| Así es la izquierda mentirosa...¡Como el masón Pinocho! (sí, sí masón; en otra oportunidad se los cuento...). |
Unos cuántos usuarios izquierdistas se han preocupado por querer saber mi identidad, preguntándome por qué yo no digo mi verdadero nombre a la vez que han acusado al señor Frankis von Shubert de no revelar su verdadera identidad; pues bien, a esas personas, les diré dos cosas:
1)- No revelaré mi identidad hasta que se me antoje, para no poner en riesgo a mi familia, por las cosas que yo aquí publico revelando verdades que no se revelan en otros sitios, como el satanismo izquierdista propio del Frente Amplio.
2)- El verdadero nombre de Frankis von Shubert es realmente Don Frankis Francis von Shubert Hasstaufenberg, quien está casado con Doña Mónica Lucía Salazar Duarte de von Shubert, y es padre de cinco hijos; sé que el nombre de Don Frankis puede sonar raro, pero eso no debería extrañarnos en Uruguay, que es un país que se caracteriza por tener nombres raros como: Tránsito Caballero, Tresfilos Tabáres, Vinobien Valdenegro, Preciosísima Del Campo, Ermitaña Del Valle, Amigo Blanco, Firmo Aldecoa, Capataz Sotelo, Canuto Arredondo, Subterránea Gadea, Francisco Felino López, Canuto Abreo, Aguinaldo Dupetit, Tranquilo Parolín, Esclavitud Sánchez, América Heroica Llano, Gloria del Tránsito Ortiz, Dólar Anito Marr, Juan Custodio, Trademar Silvera, Leo Dan, Potranca Ruana, Amada Inglaterra, Feo Lindo, Roy Rogers, Walt Disney, Oxígeno, Julio Treintayuno, Banda Oriental, Libre Albedrío, Teléfono, Circuncisión, Filete, Árbol, y hasta algunos Hitlers...Así que dejémonos de tonterías y de molestar a la gente por sus nombres, que por algo los padres le han puesto dichos nombres....Sin mencionar nombres más recientes como: Victoria Celeste o Jabulani...o el ridículo nombre Mía, que le puso Claudia Fernández a su hija...¡En fin! La gente se llama como se llama...
Pero en realidad lo importante es tener nombres cristianos, así lo mejor siempre es ponerles a sus hijos los nombres del santo del día, más algún otro nombre típico de la familia (uno que se repita por tradición familiar, de abuelo a hijo o de padre a hijo, etcétera...); pero hay que tener cuidado, pues algunas personas queriendo ponerle un nombre cristiano a su hijo, guiándose por el almanaque del Banco de Seguros del Estado, le han puesto nombres como "Abránse los Tribunales" o similares...En el caso del camarada Frankis, según lo que él me cuenta, sus padres le pusieron Frankis por el siguiente motivo: él nació el 21 de marzo, justo el día de Santa María Francisca de las Cinco Llagas (llamada también Santa Anna María Gallo), pero como era varón pensaron en ponerle Francisco, aunque tampoco querían ponerle Nicolás (por San Nicolás de Flüe, y como querían un nombre original, entonces le pusieron Frankis, agregándole el sufijo "is" (abreviatura de Ioseph Sorianus, es decir José Soriano, el nombre de su abuelo paterno, oriundo de Soriano) nombre Frank (Francisco en inglés) y de paso homenajeaban también al Generalísimo Francisco Franco; pero para darle más originalidad todavía decidieron ponerle como segundo nombre Francis, así quedó Frankis Francis, quien se apellida von Shubert Hasstaufenberg, porque es hijo de Don Manuel Domingo Bercario von Shubert Ramírez y Doña Ida Brígida Hasstaufenberg Metzger, descendientes de inmigrantes alemanes.
Hechas estas aclaraciones iniciales, voy a proceder a desmontar otra gran farsa de la izquierda que anda circulando por la internet, incluso en la Judeopedia (más conocida como Wikipedia); se trata de la supuesta existencia de una tal "
Real Academia de Ciencias del Uruguay", fundada por un ficticio señor llamado Juan Epónimo Irureta, tal como puede leerse
aquí e incluso en la
Wikipedia. Veamos lo que dice su supuesta biografía; transcribo lo que dice ese sitio farsante:
"
Juan Epónimo Irureta (25 de setiembre de ca. 1850 – 24 de diciembre de 1942), fue un
pensador y diplomático
uruguayo.
Retrato de Juan Epónimo Irureta (tomado por Sir Thomas Owen)
Mocedad
Hijo de un inmigrante catalán y una prostituta de etnia
charrúa, Juan Epónimo Irureta viene al mundo en un
sulky a medio camino entre la ciudad de
Villa Soriano y
Montevideo mientras se trasladaban a la capital para el alumbramiento. Irureta nació a los
8 meses, demostrando así desde su génesis, ser un adelantado.
En su más temprana mocedad, el pequeño
Juancito ya demostraba poseer un intelecto distinguido; gustaba de hacer
travesuras, por citar un ejemplo, era conocido en su pago natal por
rapar las crines de los caballos para luego construirse (asistiéndose de
un pegamento casero a base de savia de árbol, presumiblemente usara el quidirnorcho por su aroma penetrante) un raudo bigote imitando el de su padre.
En su primer juventud, Juan dio muestras
de sus cualidades intelectuales salteándose la “edad de la bobera” y
sustituyéndola por la edad de la complestasencia (según su propia
denominación).
Juan pasa el resto de su adolescencia en estado de
complestación.
En su madurez, luego de salvar la etapa
de la complestación, durante la cual Juan Irureta se sometía a ayunos
relámpago de varios cuartos de hora de duración, toma cuenta de su
vocación por la
filosofía, las
artes y las
ciencias exactas. Es así que viaja a la capital del
país (Montevideo),
en busca de oportunidades de desarrollo. En sus primeros meses de
estadía se gana la vida como lustrabotas y realizando
changas. Voces que intentan vilipendiar al ilustrísimo Irureta, relatan que él inventó el juego de la
mosqueta.
Relatos orales cuentan que recurrió incluso a capturar palomas para
luego camuflarlas con diversas pinturas, vendiéndolas luego en el
mercado como
codornices. Reducida la población de
palomas
dada la tesón con que Irureta realizaba su tarea, se ve dificultado
para mantener su ritmo de ventas llevándolo esto a una pronta
bancarrota.
Reducido a la pobreza, Juan es víctima de la plaga del momento: los
piojos.
Desesperado, intenta por todos los medios y probando varias recetas
indígenas que hubo escuchado a su abuela, liberarse de este
predicamento. Es así que logra dar con un elixir efectivo para combatir
el mal que lo aqueja. Comienza a comercializar su producto bajo la marca
de Piojól. Su descubrimiento consistía en una mezcla de vinagre, hojas
hervidas de quidirnorcho y yema de huevo como
aglutinante.
Con dicho emprendimiento logra asentar la base de su fortuna, y darse a
conocer en el ámbito científico nacional e internacional (
Paraguay). Es en este punto que traba amistad con el surgiente filósofo
Carlos Vaz Ferreira, el renombrado escritor
Horacio Quiroga,
José Enrique Rodó, entre
otros.
Vida académica y fundación de la R.A.C.U.
Luego de un intensivo desarrollo como autodidacta e influido por las ideas de su por entonces amigo
Carlos Vaz Ferreira, Irureta decide poner su fortuna al servicio de la ciencia, consolidando junto a este la fundación de la
Real Academia de Ciencias del Uruguay (R.A.C.U.).
Inmediatamente se otorga a sí mismo el título de
Doctor honoris causa,
y comienza a ejercer como primer rector de la institución. Entre sus
logros científicos más destacados encontramos el Piojól, el
re-descubrimiento del quidirnorcho (el cual se creía extinto hasta el
momento), desarrollo de tácticas heteróclitas de
ajedrez
-muchas de las cuales aún hoy son incomprendidas-;la publicación de
varios artículos de amplia circulación en el ámbito intelectual de la
época (destacamos “el níneo y la discordia del abandono del pañal”, muy
popular entre las
mamaces
de ese momento; “Críticas a Platón I: Amor libre y jipismo en el siglo V
a.c.”; “Críticas a Platón II: La cría cooperativa del níneo en la
sociedad platónica”; “Comentarios sobre Artigas y el protocomunismo en
el Río de la Plata”), y su famoso libro “Introducción al tarot charrúa:
Técnicas de la complestación aborigen uruguaya”
Madurez
Nupcias de Juan y Eulalia
El desdén histórico con que la sociedad
uruguaya ha maltratado la figura de este pensador, dificulta la tarea
del historiador al intentar reconstruir su biografía. Con la escasa
documentación disponible y valiéndose de relatos orales y demás
tradiciones, es posible presentar una imagen general de lo que fuera la
vida del fundador de la
Real Academia de Ciencias del Uruguay.
Vida familiar y desposorio
En primer lugar, en la vida amorosa no paga de Irureta, destaca la figura de la hija de su tía,
Eulalia P. Espósito Irureta.
Esta fue probablemente la responsable del distanciamiento entre Irureta
y Vaz Ferreira. Fuentes orales consultadas señalan que la dama era
pretendida por ambos. Para salvar esta dificultad, ambos caballeros
deciden enfrentarse en duelo mortal por la mano de Eulalia, en una
famosa partida de ajedrez (Blancas: Carlos Vaz Ferreira, Negras: Juan
Epónimo Irureta). Según documentos periodísticos de la época, la gesta
se extendió por dos jornadas durante las cuales los combatientes no
comieron, bebieron o durmieron; tal era su estado de complestación con
el juego. Luego de varias de sus esotéricas jugadas heteróclitas,
mediante las cuales, Irureta pierde la mayoría de sus piezas, al
amanecer del segundo día se ve un punto de inflexión crucial en el
desarrollo de la partida. Irureta mueve su peón b2 a c4, en una
magistral jugada realizada durante un breve sopor de su contrincante, la
cual le vale la captura de la Dama de Vaz Ferreira. Esto pone en
situación precaria a las blancas que no habían desarrollado a su
alfil blanco, mostrando una notoria debilidad en su
flanco izquierdo, situación aprovechada hábilmente por Irureta, es así que las piezas negras logran la victoria pocas jugadas más tarde.
Irureta logra hacerse con la partida, conquistando la mano de Eulalia
Polémica Espósito, pero enemistándose de por vida con el que supo ser su
amigo y baluarte intelectual. Esta situación no parece afectar el ánimo
del filósofo, pero sin embargo significa el abandono y completo
desentendimiento de los asuntos referentes a la R.A.C.U. por parte de
Vaz Ferreira, de donde deviene que su vinculación a esta sea aún
apócrifa y negada por algunos historiadores que desestiman este relato
oral. Publicaciones ajedrecísticas de la época, sin embargo, parecen
constar que esta partida sí se llevó a cabo, de donde se valida el resto
de la historia.
La unión de Juan Epónimo Irureta y
Eulalia Polémica Espósito Irureta de Irureta se consolida el 31 de julio
de 1885; de esta nacen 14 níneas y un hijo, pero dedicándose este
último a la vida eclesiástica, se ve truncada la continuación del
apellido.
Irureta y la Lectura
Al igual que otros grandes sabios de la
Humanidad, Irureta fue ante todo, un consagrado bibliófilo. Desde muy
temprana edad, incluso antes de aprender a leer, supo nutrirse con las
obras más excelsas de la Literatura universal. Sabemos por su
autobiografía, que cuando Juancito pudo caminar, hubieron sus padres de
ocultar tdos los libros de la casa, ya que este insistía en arrancar de
estos sendas páginas, que luego consumía vorazmente. Temiendo que la
ingesta de papel pudiera tener algún efecto perjudicial en la salud del
pequeño, no es sino hasta que este cumple 5 años, que se le permite
acceder nuevamente al material impreso. Irureta, que ya leía desde los 4
años de edad, emprende una decidida labor de lectura, que lo llevará,
para su séptimo cumpleaños, a haber completado la lectura de toda la
obra platónica en su idioma original.
Marcha a Oriente
Esta
composición-visual-yuxtapuesta, declara evidentemente la superioridad
fitológica del eucaliptus -hipoalergénico y aromático- frente al vulgar
plátano
A comienzos del siglo
XX
tiene lugar uno de los sucesos más dramáticos en la vida de este
pensador. Mientras encontrábase escribiendo su truncada novela romántica
“El claustro de las caléndulas” quiso el destino que una diminuta
espora o partícula de
plátano (”Plátanus Alérgicus Montevideanæ”) cayera sobre la su
narina
derecha, provocándole un repentino e involuntario estornudo cuyo
efluvio vino a estropear la página sobre la que se encontraba
trabajando. Esto devino en un ataque de ira, durante el cual,
tristemente da en arrojar a la estufa a leña su manuscrito, perdiéndose
así esta obra para siempre. Seguidamente se arma con un serrucho y tala
el plátano en cuestión (el que se hallaba frente a su estudio), sin
dejar de vituperarlo durante todo el proceso. Cediéndo este finalmente
ante las arremetidas de Irureta, se precipita desventuradamente e
impacta sobre el perro de su vecino, ultimándolo en el acto. Es así que
su vecino, el legislador
Washington Beltrán
lo reta a duelo mortal. Refrenando su ira, Irureta decide sin embargo
postergar la defensa de su honor, y posponer el duelo en pos de una
empresa humanitaria de mayor urgencia que emprende inmediatamente: un
viaje a oriente, por tiempo indeterminado, con el que pretende hallar
una cura para el estornudo.
Oposición al golpe de estado y arresto
Durante la dictadura de los años
30,
Irureta es preso por el régimen al negarse rotundamente a reconocer a
Artigas como prócer patrio, sosteniendo en su lugar que este adjetivo
sólo sería propio de
Lord Ponsonby.
Otras fuentes de la época señalan como el verdadero motivo que
precipitara su detención el habérselo encontrado gritando en la plaza
Independencia (sobre un cajón de feria): “¡Si permitimos que los
bomberos tomen el poder, dentro de poco nos conquistan los paraguayos!”,
criticando así a la dictadura de
Gabriel Terra,
la que fuese gestada desde el Cuerpo de Bomberos del Uruguay. Su
encarcelamiento conlleva el cierre temporal de la R.A.C.U., siendo a
partir de aquí que se sucede el declive de esta institución en la
inmanencia colectiva nacional.
Estando en prisión comienza su obra magna, “Máximas lingüísticas y filosóficas:
Yo el saber y
Yo“,
obra que ocuparía el resto de su vida y que tristemente nunca
completaría. Fragmentos de esta voluminosa obra de 4572,5 páginas han
sido publicados bajo el nombre de
Iruretismos o máximas Iruréticas o Iruretianas (según la editorial).
Al recobrar la libertad da a conocer una serie de obras pictóricas bajo el título “Memorias de prisión”
Ingreso al Ocultismo
Única
foto que Irureta se dejare tomar en sus años de reclusión en su
laboratorio alquímico. Su lanosa barba impidió que viera el camino,
ocasionando su famoso tropezón
En fecha incierta, al advenirse su senectud, despiértase en Irureta el ansia por las
Ciencias Ocultas, área en que es iniciado por su nuevo amigo
Francisco Piria.
Comienza aquí su investigación en las Alquimias, aunque no con éxito.
Sus estudios se ven truncados al ser desterrado por su Maestro, luego de
que ocasionara la explosión de su laboratorio secreto en un
procedimiento alquímico menor. A partir de este hecho Piria decide
fingir su muerte
para desaparecer del ámbito público nacional. Irureta por otra parte
funda su propia logia masónica, de la que posiblemente sobrevivan ramas
hasta el día de hoy. Es en este período en que se publican por primera
vez sus grabados realizados en su tiempo de reclusión durante la
dictadura de los ’30; lograron hacerse con una precaria fama sus
aguafuertes sobre ratas ajedrecistas y demás roedores en otras
diferentes actividades intelectuales, la crítica del momento vio estos
grabados y dibujos como una señal de la insanidad mental de Irureta
(quizás por este motivo Juan Epónimo no tuvo intención de publicar antes
sus bocetos). Hoy en día no existe un registro de las obras pictóricas
de Irureta, ya que el abandono que la sociedad le ha propinado a la
figura de este individuo fue exacerbado.
El interés contemporáneo de los estudiosos en los grabados iruréticos se
ha reavivado, ya que se cree que en dichos trabajos existen fragmentos e
ideas del periodo místico-ocultista del ilustre hombre.
El campo del ocultismo sería un efecto
latente en Irureta hasta el final de sus días, ya que su muerte
precipitada llegó a él mientras se encontraba leyendo sus libros
[[metaestésicos]] y heráldicos.
Como todo buen alquimista, intentó
realizar la transustanciación del plomo en oro; tarea que le ocupó
varios años, durante los cuales descuidó su barba. Fue así que habiendo
encontrado el secreto del oro alquímico una mañana, Irureta se da a una
desaforada carrera en la que pretendía mostrar, tanto la pepita de oro
obtenida como la fórmula de la misma que apenas garabateada sostenía en
su mano a sus allegados y amigos; la mala suerte quiso entonces que
Irureta tropezara y el viento le robara para siempre la fórmula a la que
tantos años de su vida había dedicado. Fuentes fidedignas nos cuentan
que al grito de “Eureka” le siguieron a los pocos segundos, toda suerte
de ordinarieces y vituperios. Es así que Irureta acuña la palabra “
carajo“.
Luego de este fracaso, Irureta da por finalizado su búsqueda por el oro
alquímico, sin embargo al ver rodar de su mano tras la caída a su pepita
de oro, y depositarse esta en un pequeño hoyuelo del suelo del jardín,
se repite el grito de “
Eureka” y Juan Epónimo retoma su carrera, esta vez para registrar y patentar su nuevo invento “”La Bolita””
Fuentes
*”Autobiografía no autorizada de Juan Irureta” por Juan Irureta, Montevideo, Eufonio (1913)
Esta
página se encuentra en constante reedición amoldándose siempre a los más
recientes descubrimientos historiográficos en torno a la figura de Juan
Epónimo Irureta"
Ahora por favor, ¡miren las fuentes! ¡Son completamente ficticias! Sí existió Carlos Vaz Ferreira, sí existió Horacio Quiroga, sí existió José Enrique Rodó, sí existió Gabriel Terra, etcétera, ¡pero jamás existió un tal de "Juan Epónimo Irureta" ni mucho menos una "Real Academia de Ciencias del Uruguay"!
Claramente al leer el texto, podemos notar muchos absurdos como: "se otorga a sí mismo el título de Doctor Honoris Causa", el "piojól", el "quidirnorcho", "desarrollo de tácticas heteróclitas de ajedrez" y sus supuestos libros inexistentes como: “Críticas a Platón I: Amor libre y jipismo en el siglo V a.c.”,
“Críticas a Platón II: La cría cooperativa del níneo en la sociedad
platónica”, “Comentarios sobre Artigas y el protocomunismo en el Río de
la Plata”) e “Introducción al tarot charrúa: Técnicas
de la complestación aborigen uruguaya”. Notamos aquí claramente la intencionalidad político-religiosa, pro-pagana, pro-ocultista y evidentemente pro-comunista (pro-izquierdista) que hay detrás de este gran bulo.
1)- Faltarle el respeto al Presidente Gabriel Terra y su excelente gobierno.
2)- Faltarle el respeto a nuestro Cuerpo de Bomberos.
3)- Falta de respeto completa y rotunda a la Patria, por negar a nuestro Prócer Gral. José Gervasio Artigas; exaltando a un inglés (enemigos de la Hispanidad y borregos de los judíos-masones). A continuación en el texto se hace una completa apología del asqueroso arquitecto masón Francisco Piria (fundador de Piriápolis, una ciudad satánica) y de toda la masonería y el ocultismo, presente actualmente en el Frente Amplio.
Y así es como estos farsantes izquierdistas quieren falsificar la historia uruguaya:
Por ahora todo esto no pasa de un BULO, como lo fue la difamación que me hizo a mi sitio Últimas Noticias y el sitio sueco del Muerto; pero no me extrañaría que este tremendo bulo, mañana se transformara en la nueva historia oficial del abominable desgobierno tiránico frenteamplista. Pero aquí, nosotros ya sabemos la verdad, sólo nos toca desmentir las falsedades y dar a conocer la verdad, que es lo que intentamos hacer a través de este humilde medio, tan criticado, denostado y calumniado por la Izquierda. Por eso es que me quieren censurar, porque digo la Verdad y nada más que la Verdad. ¡La verdad nos hará libres! ¡VIVA CRISTO REY!
----------------------------------------------------------------------------------------------------------